lunes, 25 de mayo de 2015


Colegio Jairo Aníbal niño

Lengua castellana

Docente: Jenny Carolina Méndez Yustes

Daniel Fernando Úsgame Prieto

Mujeres y hombres una buena combinación

Con respecto a la eterna discusión frente a la rivalidad entre géneros, en mi concepto veo que es mejor que haya igualdad, que no deberíamos pelear o crear polémica. Es algo lógico  que nos ayudemos entre hombres y mujeres porque en la vida siempre van a haber mujeres sobresalientes y otras que no lo son tanto; lo mismo con los hombres, siempre  habrá hombres sobresalientes  y otros con menos habilidades. No debemos preocuparnos por quien asumirá el control y el poder sobre el otro porque no es el género en sí lo que dota a la persona de dignidad o de autoridad para liderar una comunidad.
Si consideramos los aspectos teológicos en favor de la igualdad de géneros, vale la pena citar un aparte de las Sagradas Escrituras que señala: “Y creo Dios al hombre a su imagen, a imagen de Dios lo creo’; varón  y hembra los creo’.”(Génesis 1:27).   Según este texto es notorio que Dios creo a la mujer y al hombre diferentes pero con las mismos derechos y la misma importancia, él nunca quiso que nosotros le diéramos más importancia a unos que a  otras, por el contrario, que nos ayudemos y fortalezcamos unos a otros.  “Y dijo jehová DIOS: No es bueno que el hombre este solo; le haré ayuda idónea para él” (Génesis 2:18)
 
Tanto el hombre como la mujer son muy trabajadores y muy esforzados en sus deberes y sus vidas cotidianas, cada uno tiene roles diferentes pero no por eso menos importantes; por eso si juntamos estas dos combinaciones podemos construir un país o mejor un mundo con más oportunidades y un mejor futuro para todas las descendencias que van a venir. Las mujeres y los hombres vivimos en el mismo planeta y debemos tener las mismas oportunidades y los mismos derechos y gozar del mismo trato digno.


Quienes defendemos la igualdad entre géneros debiéramos ser menos pasivos frente a las situaciones de injusticia y violencia que se suscitan por la disputa social en este sentido. Debiéramos generar un clima de trato entre nosotros que limite las críticas, las burlas y toda situación degradante y cree un clima de censura social para quienes tienen por tarea menos preciar al género opuesto. De esta manera, podríamos  inculcar una buena cultura de respeto, tolerancia y así  conseguir un mejor futuro sin diferencias.